martes 31 de marzo de 2009

La Historia de las Cosas

Aquí os dejo los enlaces a "The Story of Stuff" ("La Historia de las Cosas"), un documental realmente bueno sobre el funcionamiento de la economía y el consumismo, desde la escala global a la personal. Está contado de forma desenfadada y amena, de hecho aunque trata temas muy serios no se hace pesado en ningún momento. ¡Os lo recomiendo!

The Story of Stuff (primera parte)

The Story of Stuff (segunda parte)

The Story of Stuff (tercera parte)

domingo 22 de marzo de 2009

Los Sindicatos Invisibles

¡Saludos a todos de nuevo! Durante mi pequeño retiro intelectual he estado investigando cosillas y aquí vengo con algún tema nuevo: veamos, supongo que todo el mundo se ha enterado ya de la huelga general que han organizado nuestros primos los franceses (la segunda de este año, en Enero hubo otra). El motivo, evidentemente, la crisis económica y la gestión gubernamental de la misma. Actualmente el paro en Francia ronda el 8% de la población activa y sigue en aumento. Visto esto y con el amigo Sarkozy (ese fenómeno de hombre que es luz y faro de Europa) haciéndose el sueco, los ocho sindicatos galos han unido sus fuerzas, en una alianza sin precedentes. Según los datos sindicales unos tres millones de franceses se han echado a las calles, por su lado el gobierno dice que sólo un millón doscientos mil, si asumimos que cada uno barre para su casa, podemos teorizar que la cifra real rondó los dos millones; una cifra respetable, que supera la de la huelga de Enero (2,5 millones según los sindicatos, 1 millón según el gobierno, promedio de 1.750.000 personas).

Bueno, analizado el caso francés, bajemos de latitud y echemos un vistazo a las Españas. Aquí el paro alcanza el 15% y crece sin freno, con unos pronósticos del 19% en 2010 (como dato de referencia, la tasa de paro más alta que ha habido en España fue del 24,5% en 1994, casi la misma que tuvo EEUU en el clímax de la Gran Depresión, un 24,9%). Dicho campechanamente, que aquí estamos francamente más jodidos que los francos (chiste malo). Bueno, ¿y qué hacen nuestros sindicatos? NADA. Sí, bueno, es cierto que sus portavoces han hecho tibias peticiones al gobierno solicitando mejoras en las prestaciones por desempleo y los salarios, pero ahí ha quedado todo, en palabras. En el país vecino ocho sindicatos, cada uno de su padre y su madre, han sido capaces de ponerse de acuerdo y actuar en concierto dos veces consecutivas. En España con un panorama el doble de malo, UGT y CCOO han sido incapaces de unirse para poner en su sitio a Zapatero, que en lo de hacerse el sueco deja a Sarkozy como un mero aficionado.

¿La razón de esta pasividad? Bueno, no sé si estoy en posición de dar una respuesta satisfactoria, pero hay una opinión bastante extendida de que los sindicatos mantienen una postura servil y sumisa ante los gobiernos socialistas, que son los que les financian y llenan el pesebre. Hay quien dice que si estuviera el PP en el gobierno otro gallo cantaría y todo serían huelgas y protestas. Sin quitarle razón al argumento de los sindicatos serviles, yo personalmente no tengo tan claro lo otro. Los españoles somos un pueblo adoctrinado, aborregado y conformista, siglos de gobiernos autocráticos, cesaropapismo, dictaduras retrógradas y sólo treinta añitos de democracia populista y demagoga, nos han dejado un sustrato cultural propenso a la sumisión y la apatía. Quizá ni con el PP en la Moncloa reaccionarian nuestros sindicatos "invisibles". Y mientras discutimos sobre esto, ahí fuera el paro sigue creciendo.

miércoles 25 de febrero de 2009

Propuestas para el Primer Debate

Buenas, empieza a haber afluencia de visitantes a la Antípoda, de modo que como ya he comentado en el mensaje de bienvenida, se planean una serie de debates cuando se alcance la cifra de 30 seguidores. Hasta entonces en este post podeis colgar vuestras sugerencias sobre la temática del primer debate. Mi propuesta inicial es ésta: "¿Cómo conseguir trabajar para vivir en vez de vivir para trabajar?". Espero vuestras propuestas y sugerencias.

PD: Me voy a pasar un par de semanas sin postear nada nuevo, para ir refrescando ideas, que este mes me he quemado bastante los sesos. Al mes que viene tendréis nuevos artículos.
¡Hasta pronto!

lunes 23 de febrero de 2009

Zeitgeist

"Zeitgeist" significa en alemán algo así como "el espíritu de los tiempos", o "el paradigma de los tiempos", es decir, la cosmovisión que se tiene en un momento dado sobre cómo funciona el mundo. El zeitgeist de nuestra sociedad gira en torno al dinero y la relación de dominación-subordinación, sin embargo la venda que llevamos sobre los ojos nos impide ser conscientes de esta terrible evidencia. Zeitgeist es también el nombre de un documental que ha hecho furor en internet y en los círculos activistas, habiendo sido visto por millones de personas de todo el mundo. El documental habla sobre las manipulaciones que se han ejercido sobre las Masas, tanto religiosas, como gubernamentales y económicas. A mí personalmente me ha encantado el estilo del documental, si bien reconozco que no deberiamos presuponer que su información en 100% fiable (algunas "verdades" que presenta beben de fuentes incorrectas o teorías marginales), lo que no quita mérito al espíritu del mensaje (la lucha de la gente contra la desinformación y tiranía del Sistema). Aquí dejo los enlaces al documental y a su secuela, "Zeitgeist: Addendum". Recordad, no es una revelación sobre la verdad absoluta, mantened un espíritu crítico y buscad fuentes con las que contrastar los datos, pero al mismo tiempo quedaos con el mensaje e investigad, investigad...

ZEITGEIST

ZEITGEIST: ADDENDUM

jueves 19 de febrero de 2009

Maldito Opus


Traumatizado. No hay otra palabra para definir cómo me sentí después de ver la película "Camino" de Javier Fesser. Y es que hacía mucho, muchísimo tiempo que una película no removía tantos sentimientos en mi interior, en concreto una profunda indignación y una tristeza que parte el alma. No voy a destripar el argumento, animo a todo el que no la haya visto a que lo haga y reflexione. A través de la historia de la niña agonizante se hace un crudo, siniestro e implacablemente exacto retrato del Opus Dei. Tan estremecedoramente fiel ha sido Fesser al mostrar el despotismo, fanatismo y alienación que anidan en dicha organización, que el mismo Opus ha quedado desconcertado, incapaz de rebatir con fuerza lo que la película enseña. El director no obstante se las ha visto con las protestas de los familiares opusianos de Alexia González-Barros, la niña que inspiró la película (si bien su historia NO es el único caso en el que se basó el director), además de críticas de personajes de la órbita católica rancia de éste país (la COPE y tal). El señor Fesser les ha plantado cara y aquí reproduzco sus palabras:

Dicen mis amigos que, como era de esperar, el Opus Dei no ha entendido nuestra película. Yo creo que es al contrario. La han pillado tan bien y se reconocen de tal manera en el retrato que de ellos se hace, que no podrían aceptarlo sin echar el cierre al tinglado. Seguramente lo que más les desconcierte es el tratamiento objetivo e inusualmente nítido de su modus operandi y les irrite sobremanera comprobar que hasta el último detalle de lo que en CAMINO se muestra es un reflejo bastante exacto de la realidad, de sus contradicciones y de su insostenible discurso.

Y como artistas que son de la contrapropaganda y del anonimato, han utilizado una vez más a Alexia González-Barros y a su familia para desviar inútilmente la atención sobre el tema que más duele en la película: el camino que proponen e imponen a miles de inocentes personas que por una cosa o por otra han terminado enredados en su viscoso entramado pseudoespiritual es un camino a ninguna parte.

El Opus Dei, que sí ha utilizado para sus fines el calvario de una pobre niña adolescente, en clara y desconcertante connivencia con sus familiares, sabe perfectamente que ésta película no es una frivolidad más sobre sus exóticas costumbres sino que va directa a su corazón (si lo hay) y les muestra tal y como son. Qué curioso que en ésta película el Opus Dei salga mal parado y Dios no. ¿No eran la misma cosa? ¿No es el uno la obra del otro? Parece claro que no.

Quizás algún día los hermanos, tías y sobrinos de Alexia, que me envían dardos envenenados en forma de cartas al director, comprendan esta película y sientan la vergüenza de haberme maltratado ellos a mí. Porque es muy injusto aceptar que un tumor cancerígeno en la vértebra de Alexia fue voluntad de Dios y sin embargo ésta película, que por cierto no es su biografía, no lo sea.

Javier Fesser. Director y guionista de CAMINO


Hay que destacar que Fesser ha recibido numerosas cartas de agradecimiento de madres cuyos hijos han sido "abducidos" por la Obra de Dios, e incluso se ha dado el caso de cartas de numerarios del propio Opus que tras la película se han arrancado la venda de los ojos y han abandonado esa secta. Sí, porque eso es lo que es, una secta, en la más negativa acepción de la palabra, una secta de nuevos fariseos, de fanáticos abominables que destruyen el espíritu de las personas para arrastrarlas a una espiral de culpa, obesesión por el pecado y la muerte, automortificación y soledad. Todos sabemos que el Cristianismo es una religión pesimista, que reprime la naturaleza humana a través de tabúes y miedos irracionales, pero el Opus es la encarnación de lo peor y más negro de dicha religión.

Y sé que muchos cristianos que hayan leído este post querrán guerra conmigo. Pues que se preparen, porque pronto habrá un nuevo "Maldito...".

martes 17 de febrero de 2009

La Abolición del Trabajo 2

A continuación voy a desarrollar un poco el primer post sobre el trabajo, ya que el anterior texto quedó algo vacío de contenido y quizá sea algo tedioso leer el artículo de Bob Black. Iré por partes: primero se plantea el problema ¿por qué trabajamos? Respuesta obvia: porque a cambio de nuestro trabajo obtenemos dinero mediante el cual compramos bienes y recursos básicos para nuestra supervivencia. Bien, plantearé una segunda pregunta: ¿por qué los recursos básicos para la supervivencia, léase comida y techo, no me son garantizados por la sociedad, si por otro lado son un derecho humano fundamental? Aquí la respuesta no es tan obvia... en principio podría decirse que para obtener esos bienes es necesario un esfuerzo logístico y material, lo que implica que alguien trabaje para obtenerlos, lo cual exige algún tipo de remuneración a su labor.

Asumamos pues que para mantener la disponibilidad de estos recursos es necesario el trabajo, de hecho, si no queremos regresar a las cavernas ciertas tareas son imprescindibles (medicina, construcción, agricultura...). Hemos llegado a la conclusión de que el trabajo, al menos cierto tipo de trabajo, es imprescindible para una vida desarrollada. Prosigamos. El trabajo cumple pues un rol de necesidad para la supervivencia de la sociedad, por lo tanto es obligación de la sociedad el protegerlo y mantenerlo. En éste contexto el trabajo es una necesidad y un bien. Pero en nuestra sociedad, la mayor parte del trabajo está privatizado, es decir, los medios para realizarlo (tecnología, materiales, etc.) están en manos de individuos y grupos desvinculados del beneficio colectivo, que buscan únicamente el lucro personal, a través del monopolio de un recurso fundamental para la sociedad. Los empresarios y corporaciones toman como rehén a toda la civilización al quitarle sus bienes necesarios y luego se los venden o alquilan al precio que desean. Para maximizar sus beneficios desvirtuan el trabajo y lo convierten en una esclavitud del salario, donde los trabajadores cobran sueldos insuficientes y aceptan horarios, contratos y convenios que les privan de su dignidad y libertad personal. En los casos más extremos (el tercer mundo), se llega a la esclavitud más literal. Una civilización sana y avanzada no permitiría estos monopolios, que además son la base de la existencia de las clases sociales, pues los que controlan los recursos imponen su voluntad a las Masas (aunque sea a través de simulacros democráticos).

El trabajo, para ser compatible con la felicidad humana y la prosperidad de la sociedad (y no sólo con la de una élite adinerada), debe buscar como objetivos el satisfacer el interés colectivo (la sociedad, los beneficiarios de dicho trabajo), al tiempo que respetar escrupulosamente los derechos individuales de aquellos que lo hacen posible (los trabajadores, que son también parte de la misma sociedad); sociedad y trabajadores, no empresarios ni corporaciones.

Llegados a este punto creo que queda claro lo que quiero decir. Se trata no de abolir literalmente el trabajo como actividad, sino de suprimirlo como instrumento de lucro egoísta para una élite. SI al trabajo para la realización personal y social, NO al trabajo para la explotación y el enriquecimiento individual.

Los caminos que podrían llevarnos hacia un trabajo justo son el abandono de la filosofía consumista (comprar más de lo que necesitamos, lo que nos hace esclavos de las empresas), el fomento de las cooperativas y otras formas de organización colectiva (que democratizan los recursos) o el activismo social contra los abusos de poder (huelgas generales, manifestaciones... es imposible cambiar el mundo si ni siquiera se expresa la voluntad de hacerlo). Para los que sigan escépticos, que lean un poco sobre la Industrialización del siglo XIX y descubrirán la cantidad de cambios beneficiosos en materia de trabajo y sociedad que consiguieron los movimientos de aquella época. Si ellos puedieron mejorar su mundo, nosotros podemos mejorar el nuestro, no seamos tan arrogantes y estrechos de miras como para pensar que éste es el mejor de los mundos posibes.

miércoles 11 de febrero de 2009

Maldito Facebook

Iba a escribiros un artículo sobre lo estúpido que me parecen el Facebook y páginas similares, pero no he visto necesidad, reproduzco aquí un artículo del escritor Tom Hodgkinson, él será mi voz y la de todos los que odiamos esas memeces de la era digital:

"Desprecio a Facebook. Esta empresa estadounidense increíblemente exitosa se presenta como "una unidad social que te conecta con la gente que te rodea". Pero un momento. ¿Desde cuándo voy a necesitar una computadora para conectarme con la gente que me rodea? ¿Por qué mis relaciones tienen que pasar por la imaginación de un grupo de supernerds en California?

¿Y es verdad que Facebook conecta a la gente? ¿No está desconectándome, cuando en vez de hacer algo divertido como hablar, comer, bailar y beber con amigos, me limito a enviarles notitas sin gramática y fotos divertidas, clavado en mi escritorio?

Un amigo me dijo hace poco que se había pasado un sábado a la noche solo en su casa con Facebook, bebiendo en su escritorio. Qué imagen lamentable. Lejos de conectarnos, estos sitios generalmente nos aíslan.

También apelan a una especie de vanidad y un aire de importancia en cada uno de nosotros. Si pongo una buena foto mía con una lista de mis cosas favoritas, puedo construir una representación artificial de quién soy. También estimula una competitividad inquietante en la amistad: parecería que con los amigos la calidad no cuenta y la cantidad es reina. (Cuantos más amigos tenemos, mejores somos.

Sin embargo, me da la sensación de que estoy muy solo en mi hostilidad. En el momento en que escribo esto, Facebook declara 59 millones de usuarios, todos los cuales dieron a conocer alegremente su documento de identidad y sus preferencias de consumo a una empresa estadounidense acerca de la cual no saben nada.

Todo lo anterior bastaría para hacerme rechazar a Facebook para siempre. Pero hay más razones. La verdadera cara detrás de este sitio es el inversor de Silicon Valley y filósofo futurista de 40 años, Peter Thiel, que invirtió us$500.000 en los comienzos.

Su mentor filosófico es un tal René Girard, que propone una teoría del comportamiento humano llamada deseo mimético, que sostiene que las personas son esencialmente como corderos y se copian unas a otras sin pensar demasiado.

Thiel es un joven brillante en el panteón neoconservador, con cierta debilidad por las fantasías tecno-utópicas extravagantes. No precisamente alguien a quien yo quiera ayudar a enriquecerse aún más.

Si uno lo piensa, los creadores del sitio apenas tienen que timonear el programa. Simplemente se sientan a mirar mientras millones de adictos cargan voluntariamente detalles que los identifican, fotos y listas de sus objetos de consumo favoritos. Una vez recibida la enorme base de datos, sólo tienen que vender la información a los anunciantes. Estamos viendo una transformación de las relaciones humanas en commodities, la extracción de valor capitalista de las amistades.

Además, Facebook recibe su contenido gratis. Y puede dirigir su publicidad con mucha más precisión que cualquier otro medio de comunicación. (Si alguien llega a confesar su película favorita, puede estar seguro de que le mandarán promociones y publicidades.

Ahora bien, usted puede encontrar esto sumamente excitante. Un mundo en el que todos son libres de expresarse como quieran, según quién esté mirando. Las fronteras son historia y todos se divierten en el ciberespacio.

O puede reflexionar que en realidad no quiere ser parte de este programa fuertemente financiado para crear una árida república virtual global, donde su yo y sus relaciones con sus amigos se convierten en cosas en venta a marcas globales gigantes.

Por mi parte, yo voy a retirarme. Y si quiero conectarme con la gente que me rodea, recurriré nuevamente a una vieja tecnología. Es gratis, es fácil y brinda una experiencia individual única en lo que a compartir información se refiere: se llama hablar."

Ahí queda.